EN LAS ESTERLLAS: UNA CARTA DE AMOR AL CINE
- Domingo Ortega
- 1 feb 2019
- 2 Min. de lectura
EN LAS ESTRELLAS
Director: Zoe Berriatúa
Año: 2018
Sinopsis
Víctor es un director de cine alcohólico, sin trabajo y deprimido desde la muerte de su mujer. Solo tiene a su hijo de nueve años, Ingmar, a quien le cuenta los guiones de las películas que espera rodar algún día: un mundo maravilloso plagado de seres fantásticos, robots y lugares imposibles procedentes de los cientos de películas que han visto juntos. Sin embargo, el mundo real se presenta cada vez más difícil de sobrellevar. Padre e hijo tendrán que madurar... a riesgo de dejar atrás sus sueños.
Conclusiones
Si una película se puede hacer bien es esta, no se le puede añadir nada más.
Es sencillamente una carta de amor al cine, una historia de drama, decadencia y soledad, aderezada con el amor por el cine de su director, una total declaración de amor, una cinta que es un poema a los inicios del séptimo arte, la historia de sus dos personajes y como a pesar de una gris y mortecina vida, son capaces de soñar con la luz de una sala de proyección como único faro que alumbra sus vidas.
La capacidad de Zoe tras la cámara para contar esta fabulosa historia usando como escenario claras influencias y guiños a Viaje a la Luna de Melies, con lo que consigue una espectacular puesta en escena trayendo a nuestros días una puesta de largo a aquel cine fantástico que se hacía cuando lo importante era la historia que encumbraba la película, adornada con los efectos y no unos efectos sobredimensionados que se comen a un insulso guion como ocurre hoy.
Lo que nos Enseña
La manera de la que está construida la historia, con unos momentos que parecen tan reales como fantasiosos y al fotograma siguiente, nos entrega un mundo de sueños, que surgen de un guion tan perfecto como hermoso, una dirección una puesta en escena y unas interpretaciones que consiguen que los sueños de sus protagonistas salgan de la pantalla para inundar la sala de cine y convertirse en los sueños del espectador, una historia no solo de fantasía sino también de relaciones humanas y de sueños truncados, de la locura de un hombre y su añorada pasión, una historia tan amable como terrible, seguramente con ciertas reminiscencias de historia real, pues muchos amantes del cine que alguna vez soñaron con crear, se verán reflejados en lo real de esta irrealidad, una carta de amor al cine con mayúsculas.
